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R:. L:. S:. Delfos Nº 3

Jurisdicción de la Ser:. Gr:. Log:. Del R:. E:. A:. A:. del Perú

 

Semblanza de la R:. L:. S:. Delfos Nº  3  

 

Discurso de Orden del Past V:. M:., R:. H:. Moisés Villalón Fano el día 28 de noviembre del 2000.

 Dicen que recordar es vivir, y es verdad, me siento a escribir e inmediatamente afloran los recuerdos, unos buenos otros malos, pero ricas vivencias masónicas que me tocó en suerte.

Nunca podré olvidar aquella noche del 28 de noviembre de 1986, la ceremonia de Reinstalación de nuestra Logia, me veo caminando por la semi-penumbre del pasaje interior del Jr. Huanta Nº 317, mi viejo templo de Huanta, último bastión de la masonería peruana en la guerra con Chile, eso me enseñaron mis maestros.

Siempre me fascinó ese antiguo recinto, al recorrer sus instalaciones creía sentir la presencia de ilustres y venerables maestros que hicieron de su vida un ejemplo para la orden masónica del perú y hasta del mundo entero, hasta percibía la energía que emanaba desde la entrada hasta el parviz, recuerdo su larga mesa, que crujía con las pisadas, ¿cuántos grandes masones habrán caminado sobre éste ahora negro piso?, de solo pensarlo mi piel reacciona.

En su alto techo con vigas de madera, aún cuelga la enorme lámpara muy bella y antigua, recuerdo también sus paredes monocromáticas, con polvo en lo alto, los símbolos masónicos que adornan todo recinto, sin mayor significado para mí en mis épocas de aprendiz, los cuadros de ilustres masones y de todos los Serenísimos Grandes Maestros que dirigieron nuestra G:. L:. D:. R:. E:. A:. A:. Del Perú, las tres puertas de ingreso al templo y...  sólo estoy hablando del parviz, ¿se imaginan mis emociones cuando recuerdo el interior del hermoso templo, la Catedral Masónica del Perú?

Obligo a mi mente a que se detenga, son muchos recuerdos, no creo poder resistir tanta nostalgia sin que mi corazón se oprima, regreso a mi tarea, aún tengo presente las palabras del Gran Maestre, la Gr:.  Log:. está en su mejor momento, me dijo, queremos multiplicar las logias de nuestra jurisdicción y relevantar las que formaron parte de la Gr:. Log:. y que propiciaron su creación, entre ellas la R:. L:. S:. Delfos Nº 3, la tarea es grande pero es necesaria.

En verdad el relevantamiento de nuestra querida logia estaba en marcha con anticipación, ya algunos MM:. MM:. habían solicitado su relevantamiento, otros más habían manifestado su deseo de afiliarse a esta renaciente logia, todos convencidos que nuestra R:. L:. saldría adelante y hasta teníamos aprendices iniciados por cortesía en la B:. R:. L:. S:.  Mozart Nº 9; nuestra leal logia hermana, a la que debemos gran parte de nuestra existencia, siempre estaremos en deuda con sus HH:. del taller; estando así las cosas acometimos a la tarea.

Comienza la ceremonia, el sabio Maestro Instalador me conduce al Oriente después del juramento, qué energía, qué serenidad para conducir la ceremonia de reinstalación, qué calor fraternal de los HH:. asistentes, la presencia del Gran Maestre y su comitiva, el apoyo moral y espiritual de todos ellos nos da fuerzas para vencer los nervios, a mí me anima la actitud decidida de los QQ:. HH:. Luis Aparcana y José Perea, los verdaderos motores de nuestra querida logia.

Creo, sin temor a equivocarme, que nadie en la jurisdicción podría adivinar el papel que la historia masónica tenía deparada para nuestra querida Logia, gracias al Pacto de Amistad, suscrito entre nuestra Gran Logia y la Gran Logia Oriental de Iquitos, fuimos privilegiados para acoger a todos los HH:.  de la Gran Logia de Iquitos, que por diferentes motivos llegaran a residir en el Valle de Lima, así pasó a engrosar nuestra cadena el M:. R:. H:. Benancio Perea, V:. H:. De grandes dotes masónicas y quien llegara a ser Gran Maestre de la Gran Logia Oriental de Iquitos, solo su pase al Oriente Eterno pudo alejarlo de nuestro taller. Nos dejó sus valiosas enseñanzas pese al corto tiempo que estuvo con nosotros, que el G:. A:. D:. U:. lo  tenga en su seno.

Debemos lamentar la deserción de algunos HH:. del taller que, olvidando la obligación que tenemos, de hacer prevalecer la verdad por encima de todo y que debemos respeto y obediencia a la autoridad masónica que rige los destinos de nuestra Institución, aún cuando estuviera equivocado, que para eso existen los cánones debidos para reclamar un derecho, optaron por lo más fácil, pasarse a otro Oriente, a pesar de esto, nuestra logia continúa sus trabajos, gracias a la firme decisión de los HH:. del taller para no dejarse vencer y por el contrario redoblaron sus esfuerzos por continuarlo donde sea y como sea; ningún canto de sirena podía seducirnos para abandonar a nuestra Gran Log:.

Admiro la decisión de los QQ:. HH:. Luis Aparcana, José Perea; del recién afiliado en esos momentos, el R:. H:. Ricardo Castañeda; de la confianza de nuestros aprendices para seguirnos sin saber sobre el problema, todos despreciando la salida fácil que nos ofrecían de pasarnos a otra jurisdicción con templo y demás comodidades, que nos reconocían todos los grados y prerrogativas , en fin, era el paraíso, en lugar de eso aceptaron estoicamente éste largo peregrinar  de casi doce años con mucho trabajo y sufrimiento. Pero si miramos estas experiencias desde el lado positivo, las considero como las mejores lecciones masónicas que hubiéramos podido recibir; qué bello es descubrir que el masón ama y respeta la verdad por encima de todo; que cumple estrictamente las leyes morales; que practica la tolerancia de verdad; que respeta, reconoce y obedece  a la autoridad masónica; que practica la fraternidad sincera y efectiva, sin distinciones de ninguna clase; que da todo y no pide nada a cambio; en fin todo cuanto habíamos conocido en teoría, es decir, pudimos poner en práctica lo que dice nuestro ritual y lo que siempre habíamos leído en los libros de enseñanza masónica.

Pero el infortunio convivía con nosotros; solo nos queda aceptar que el G:. A:. D:. U:. necesitaba completar una Logia en el Or:. Et:. Porque se llevó a otro H:. de nuestro taller, al R:. H:. José Perea Past V:. M:.  de nuestra logia, las circunstancias de su descarnamiento, creo que fueron como todo masón debería hacerlo, dando muestras de amor al prójimo a costa de nuestra propia vida, nunca podremos olvidarlo, estoy seguro que “Pepe” está presente con nosotros en cada tenida; en cada jornada de trabajo que realizamos en nuestro taller.

Puedo atestiguar del verdadero amor y devoción que sintió por la orden masónica y por nuestra R.. L:. nuestro recordado H:., todo lo daba en nuestro taller en silencio pero optimista y efectivo, listo a realizar cualquier tarea, era un buen ejemplo de lo que es ser un hombre libre de buenas costumbres, a pesar de su juventud.

Quisiera borrar todos estos tristes momentos y hacer desaparecer los infaustos sucesos que nos ha tocado vivir junto con las demás logias que forman parte de nuestra historia, y creo que debemos asimilarlas como duras pruebas que nos sirven para dar respuestas a esas conocidas tres preguntas básicas de filosofía, ¿de dónde venimos?, ¿quiénes somos?, y ¿hacia dónde vamos? y nuestra logia puede responderlas de verdad.

Uno por uno es colocado en su puesto en Logia por el Maestro Reinstalador, quien le exhorta a cumplir con celo y consagración el cargo que le toca desempeñar por bien de nuestro taller. Continúa el desarrollo de la ceremonia y qué fuerte creí escuchar la promesa de obediencia de toda la logia aquella noche, no pudimos evitar emocionarnos, pero había mucho más, las palabras del Gran Maestre y de todos los que hicieron uso de ella para desearnos lo mejor y para darnos su apoyo incondicional, en verdad nos cargaron de energía, de pura energía positiva, por eso aún continuamos en el quehacer masónico, de esta forma la magnífica ceremonia de reinstalación llegaba a su fin, creo, sin lugar a dudas que todos los HH:. que estuvimos presentes en el taller nunca la olvidaremos.

Han pasado catorce años y como dijo el poeta, parece que fue ayer; y esta noche quiero agradecer, una vez más, a los QQ:. Y RR:. HH:. que hicieron posible el relevantamiento de nuestra R:. L:., especialmente al M:. Reinstalador, I:. P:. Carlos Noya Salcedo, por sus enseñanzas masónicas y por sus bendiciones de energía positiva derramada sobre nuestro taller en tan magnífica ceremonia de reinstalación. También quiero agradecer a todos y cada uno de los HH:. masones que nos acompañaron aquella noche especialmente a los aquí presente y que sus nombres  se encuentran incluidos en nuestra histórica acta que acaba de ser leída. Invoco al G: A:.  D:. U:. para que les permita seguir acompañándonos por muchos años más.

 

Muchas gracias, he cumplido V:. M:.

 

 

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Última actualización 13/08/2003